Edgar Cortez

Cuando se necesita justificar la ineficiencia o falta de resultados una forma de hacerlo es inventarse un enemigo al cual responsabilizar. Frente a la violencia creciente y la impunidad como regla, los gobernantes acusan al Sistema Penal Acusatorio.

A inicios del mes de junio el Observatorio Nacional Ciudadano presentó su informe Incidencia Delictiva en la ciudad de México, reportando que la CDMX ocupaba, a nivel nacional, el cuarto lugar en robo con violencia, el tercero en robo a negocios y el segundo en robo a transeúntes, además de un incremento en homicidios dolosos. La comparación era entre los primeros cuatro meses de 2017 con los del año anterior.

La respuesta del jefe de gobierno, Miguel Ángel Mancera, fue señalar que el sistema penal acusatorio era el responsable pues por culpa de éste se hace más lento obtener una orden de aprehensión o bien que la prisión preventiva depende  de las víctimas. Todas acusaciones sin sustento.

La semana pasada conocimos las cifras de homicidios presentadas por el  Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. En el mes de mayo se iniciaron 2,186 carpetas de investigación por homicidios y resultaron 2,452 víctimas. Son las peores cifras desde que se llevan estos registros; superando incluso a mayo de 2011, el mes más violento durante el gobierno de Felipe Calderón y su guerra contra el narcotráfico.

Frente a esta realidad escandalosa, el Secretario de Gobernación acuso también al Sistema Penal Acusatorio, pues dijo que ahora no se puede aplicar de forma automática prisión preventiva a una persona que porta un arma.

Postura similar ha sostenido el Comisionado Nacional de Seguridad, Renato Sales, reclamando reformas para establecer prisión preventiva a todo aquel que porte o acopie armas de uso exclusivo del Ejército. Según el Comisionado personas que han sido detenidas con armas y fueron liberadas, posteriormente cometieron delitos como homicidio.

Frente a lo dicho por Miguel Ángel Mancera lo primero que se debe señalar es que no ofrece ningún dato concreto que sustente sus acusaciones. Cada uno de sus acusaciones son refutas una por una en ReformaPenalMx (http://bit.ly/2u4QkYG).

En cuanto a las acusaciones hechas por el Secretario de Gobernación y el Comisionado de Seguridad Pública, vale la pena remitirnos al reciente informe HALLAZGOS 2016: Seguimiento y evaluación de la operación del sistema de justicia penal en Méxicode CIDAC (http://bit.ly/2sGjgIz).

Este informe, entre otros puntos, concluye que:

  • El proceso de implementación de la reforma se caracterizó por la ausencia de procesos homologados y experiencias locales y federales contrastantes, que derivaron en un escenario que, si bien presenta buenas prácticas y aciertos, se encuentra lejano del ideal prometido ocho años atrás.
  • Con la extinción del Consejo de Coordinación y su Secretaría Técnica (2016), los esfuerzos de coordinación han carecido de una instancia responsable tanto en el ámbito federal como en el local…
  • En relación con temas técnicos, continúan presentes las deficiencias en materia de registro de información y en la adopción de sistemas informáticos…
  • Es importante destacar la tendencia que se presenta en la mitad de los estados del país y en la Federación, que consiste en transitar de un esquema de procuraduría a uno de fiscalía, con el objetivo de garantizar mayor eficiencia e independencia en la política criminal. No obstante, estas transiciones se han generado sin procesos de reingeniería institucional que garanticen independencia operativa y capacidad de investigación a estos órganos. Hasta ahora estas “transformaciones” se han limitado a transferir los recursos humanos y materiales de las antiguas procuradurías, derivando en un simple cambio de denominación…

A partir de estas deficiencias CIDAC en su informe ofrece seis recomendaciones para orientar correctamente este proceso.

Por tanto se puede afirmar que el enemigo no es el Sistema Penal Acusatorio sino la incapacidad, negligencia o torpeza de los políticos. Su enemigo sólo pretende distraer a la ciudadanía y justificar una contra reforma de un proceso aún inacabado.

Tenemos la oportunidad de construir un sistema de justicia eficiente, no demos marcha atrás solapando la negligencia del Ministerio Público y la incapacidad de las policías para investigar. Un mejor sistema de justicia sólo se construye exigiendo la mejora constante de todos los actores que participan y nunca solapando la mediocridad.

@EdgarCortezm